sábado, 27 de octubre de 2012
Euforia
martes, 17 de mayo de 2011
Pu pum... pu pum... (2ª parte)
¡¡Por favor, que ella presente el festival el año que viene!!! Os dejo el momentazo, ya histórico en Eurovisión:
Pu Pum (1º parte)
domingo, 24 de abril de 2011
Mi Top 10 (Final)
sábado, 26 de marzo de 2011
Mi Top 10
A día de hoy, las casas de apuestas de pago (que recordemos que son un dato más, pero no siempre aciertan en sus predicciones) dan a Francia como ganadora de este festival 2011. Esto si Estonia se lo permite, claro, ya que se alternan ese primer puesto desde que conocemos ambas canciones. Los eurofans se muestran divididos entre estos dos temas, y algunos luchan por encumbrar otros “más eurovisivos” como Hungría o Suecia o apostar por “la calidad y la seriedad” que aporta este año Bosnia.
A mí todos los años me ocurre lo mismo. Escucho los perimeros temas: me encantan. Llegan nuevos, me gustan aún más. Llegan ese tema al que le ves ese “aire de ganador” y estás felíz. Cuando los conozco todos me parece un festival horrible. Después me encanta, imagino la puesta en escena y me parece mejor festival que el año anterior y hay varias canciones que se me quedarán ya para siempre. Las oigo mil veces. Pienso que falta mucho para Mayo, que no debería escucharlas más. Las voy a aborrecer, pero no puedo evitarlo. Y así, como en un proceso de depuración, me voy quedando con mis favoritas, que mucho o poco tienen que ver con las favoritas de los demás o de las apuestas, pero que son las que me acompañan en esta larga espera que nos queda hasta el 14 de mayo.
Para todos aquello que me habéis pedido ya que os dé pistas sobre este año he elaborado, con bastante esfuerzo, mi propio Top 10. Me ha costado bastante (eso es bueno, creo, hay más de 10 canciones que me parecen interesantes, por lo que tendríamos que tener una fantástica final) y se han quedado fuera temas que creo que harán un buen papel este año, pero he optado por mi gusto personal y por aquellas canciones que me dicen algo especial. Seguiré la tradicional forma de votación del festival que todos conocemos y que no es necesario explicar.
Así, los primeros votos de la República Independiente de Miguelito son los siguientes:

1 Punto para : Reino Unido
En una año en el que el Big 5 vuelve a dar guerra (exceptuando a España, que la guerra se la darán a ella), los ingleses atacan fuerte tras el traspiés del año pasado eligen a Blue, una boyband de chicos monos (votos de público asegurado) muy conocida en Europa. El rollo de chicos monos cantando y la canción me parece un poco de los 90, pero creo que el toque de "canción himno" me mola y me parece una muy buena opción. ¿Juegos Olímpicos y Eurovisión? ¿Londres 2012? Me da que no, pero no lo descartaría del todo.
2 puntos para: Dinamarca
Ay, qué "sinvivir" con Dinamarca siempre. No puedo evitar que me gusten todos los años. A pesar de que la sombra del plagio siempre ronde sobre sus cabezas (ya huele un poco, ¿no?). Es cierto que el parecido existe, a mí directamente me parece un tema de Take That, pero es que ¡me encanta! De hecho creo que lo harán muy bien y que no sólo pasarán a la final, sino que quedarán bien situados, porque el tema es bueno, y porque lo merecen.
lunes, 7 de marzo de 2011
Extraño

¡Cuánta razón llevaba mi admirado Manu en su fantástica página www.diarioeurofan.com cuando decía que el nivel del festival de Eurovisión este año no era peor que los anteriores, y que todos los años ocurría lo mismo: al escuchar los primeros temas empezamos a decir que si este año el nivel es el peor en años, que si nadie quiere ganar el festival, bla, bla, bla... Pero cuarenta y tres países son muchos temas y hay que esperar hasta conocerlas todas para valorar el nivel del Festival. Al menos el nivel inicial, porque soy de los que creen que el espectáculo ofrecido por la televisión anfitriona puede encumbrar o sepultar el nivel general de todas las delegaciones.
Lo que sí es cierto es que este año se caracteriza por el descalabro de todas las favoritas en las preselecciones. Es como si nadie quisiera organizar el festival el año que viene. Canciones fantásticas, que a mi parecer hubieran hecho mejor papel que las elegidas, se han quedado en el camino. Una pena, sin duda que este año no tengamos el placer de oír la estupenda balada (extraordinariamente interpretada) de Yohana por Islandia (que votó con el corazón y no con el oído), enfrentándose a la maravillosa “Blessed with love” de Saara Aalto por Finlandia. Tampoco Grecia optará por el triunfo como podría haberlo hecho de elegir a Nikki Ponte (estamos de acuerdo que a Grecia lo de organizar un festival no es lo que mejor le viene económicamente) ni Ucrania se llevará de nuevo ese triunfo que lleva años persiguiendo de nuevo. Y es que “Smile” de Jamala no sólo podría ganado Eurovisión este año, sino que se hubiera convertido en una de esas canciones que pasan a la historia porque tienen algo que la hacen especial y que se te quedan en la cabeza para siempre. A ver lo que hacen Israel y Suecia esta semana...
Es curioso, pero mi sensación con los temas este año se puede resumir en lo que me ocurre con la anfitriona. La preselección alemana este año me decepcionó bastante. Aunque ganó la que debía ganar en mi opinión, todas me parecieron raras, quizá demasiado para un festival que celebran ellos mismos. Sin embargo, cada vez que oigo el tema alemán me gusta más. Es como si me atrapara un poquito cada vez... El vídeo, fantástico, con una guapísima e insinuante Lena ha terminado de conquistarme. Ahora no puedo parar de oírla en el autobús, mirando por la ventanilla, sintiéndome un poco como el extraño del que habla el tema, pero entra en mi cabeza como el sol que invade una estancia sin cortinas. ¿Podrá entrar de la misma manera en los espectadores de toda Europa? ¿Tenéis tanto miedo como yo a su puesta en escena?
domingo, 27 de febrero de 2011
Que te quiten lo bailao

Querida Lucía Pérez:
Dudo que nadie te hable así tan clarito como lo voy a hacer yo ahora. Es fácil, no te conozco de nada y desde la distancia y sin implicaciones emocionales las cosas se ven de otro modo. Así que puedo decírtelo sin problema: no vayas, mari. Mira, ya sé que ahora todo el mundo te está diciendo que cuentas con toda la maquinaria de nuestra televisión pública y con un gran equipo que van a estar contigo, para trabajar duro hasta Mayo. Leyendo tus mismas declaraciones, creo que hasta tú misma te has auto-engañado. Te han hecho ver que vas a trabajar en la canción para hacerla tuya, para mejorar los arreglos (tu padrino Chema Purón se la quiere llevar al folk gallego, que ya me dirás como...) y todos te van a decir a partir de ahora que lo harás muy bien, que todos estamos contigo.
Cariño, he de decirte que la realidad es otra bien distinta: el único cambio que le harán a la canción es que suene más la guitarra española, que es algo que les encanta a estos de nuestra delegación y no podrás disimular ni de coña que es una canción anodina, fea y sosa. Puede que pegadiza (los “uo uo uooo” y los “parachuru ru” te amartillean el cerebro durante días), pero tan olvidable que suerte tendrás de que los alemanes no se olviden de ti en el video recordatorio antes de las votaciones. Lo mejor es que salieras entre las 5 primeras, así pasamos el trago antes, o que te lleves a Jimmy Jump y así repites actuación como el Diges, por lo menos destacarías en algo. Ni que decir tiene que no te dejarán vestirte como quieras (afortunadamente visto lo elegido para las galas de “Destino Eurovisión” en las que parecías que eras la imagen de Woman Secret). Tu gran puesta en escena (con el juego que da tu estupenda canción je je), la diseñará la “gran” Mayte Marcos, por lo que el resultado será como una actuación de fin de curso en la fiesta de tu colegio. Dejar de tocarte el pelo todo el rato, si lo consigues, será lo mejor que ocurra durante los emocionantes tres minutos de tu actuación ante millones y millones espectadores de toda Europa.
¿De veras quieres pasar por eso, querida? ¿No te dicen nada nombres como Remedios Amaya, Patricia Kraus, Lydia o las mismísimas Ketchup? Te lo digo por tu bien, me caes bien y creo que tienes talento, encanto y una voz preciosa, por eso creo que deberías haberle plantado cara al jurado, pero de verdad, y manifestar en firme que o ibas con “Abrázame” o no ibas. Porque ir con un tema que no puede estar más lejos de tu estilo, que no puedes defender y que no te gusta nada, por mucho que nos vendas la moto de aquí a Mayo (lo cual te engrandece, eres toda una profesional) sólo puede acarrear lo que todos sabemos, aunque algunos se empeñen en mirar a otro lado. Los demás países te ignorarán en sus votaciones, quedarás al final de la tabla, en España nos cuestionaremos de nuevo para qué vamos al festival y tú quedarás como la “sosa oficial” del país. Eso sí, no te asustes, el efecto durará tan solo unos días, ya que para el viernes siguiente nadie se acordará de ti y tan sólo sonará tu nombre en la pantomima que TVE montará el año que viene para buscar a la marioneta que los represente. Oye, pero a ti, “que te quiten lo bailao”.
domingo, 30 de enero de 2011
Destino Eurovisión

Ya sabía yo que con Gestmusic de por medio iban a ir mejor las cosas. Después de ver la primera de las galas de “Destino Eurovisión” pienso que ésta es la mejor pre-selección que se han hecho en este país en años (quizá desde el mítico “Pasaporte a Dublín” salvando las distancias? Jeje), a pesar de, en mi opinión, los penosos resultados. Por supuesto tiene defectos que luego comentaré, pero nadie puede decir que no hemos avanzado pasos agigantados.
La gala fue por fin un programa de ENTRETENIMIENTO. Ágil, con ritmo, con una buena realización y con tan sólo unos insignificantes fallos de sonido perdonables en cualquier directo. También hubo momento para la nostalgia (el festival es inevitable y rotundamente nostálgico), pincelada lógica e incluso necesaria después de nuestros 50 años ininterrumpidos, pero limpia de ñoñez y de los tópicos cansinos de siempre. Anne conducía el espectáculo con soltura (ya era hora después de 15 años presentando) y Daniel soso y perdido, pero como no salía mucho no molestaba demasiado y no le restaba puntos a la gala. El jurado, como siempre, en una realidad paralela, pero mucho mejor que Toni Garrido y compañía con sus idas de olla.
Lo primero que me llamó la atención es el modelito de Anne, que parece que aprovecha estos especiales de TVE para “soltarse” y salir del aburrimiento estilístico al que nos tiene acostumbrados diariamente. Muy torera, como si de un homenaje (y un apoyo) a nuestra Infanta Elena y a su modelazo en la boda de la princesa Victoria de Suecia se tratara.

Sin embargo el sistema no me convence del todo. Por una parte creo que elegir representante por un lado y canción por otro es un error. La canción debe ser tuya desde el primer momento y pocos artistas tienen la virtud de hacer tal destreza con cualquier tema. Por otra parte creo que se puede juzgar el tema y no al artista. Por muy bueno que seas no es lo mismo cantar un “Eres tú” que “Enseñame a cantar” (con todos mis respetos para Micky). Por ejemplo, Ruima, creo que canta estupendamente bien y tiene una gran chispa sobre el escenario, pero el “Wild Dances” de Ruslana le pudo (como le podría a cualquiera que no fuera Ruslana).
Por otra parte, eliminar uno de cada tres es tremendamente injusto. Y sí, ya sé que cualquier proceso de selección lo es, pero ¿no sería mejor que actuaran todos y una vez escuchados valorarlos en conjunto? No es lo mismo estar en la terna con Gio o Tsunami que con María López o Guadiana. Es tremendamente injusto. Así, por ejemplo, perdimos la gran oportunidad de aprovechar la elegancia, delicadeza, originalidad y personalidad que Paula Marengo demostró en su actuación (para mí lo mejor de la noche junto a María López). En este punto tengo dos dudas: ¿Para qué valoran cada actuación si no le dicen nada interesante, más que hacerle un poco la pelota y repetir una y otra vez las mismas frases hechas de siempre?, y ¿un video de menos de 2 minutos es tiempo suficiente para que el jurado discuta quien debe abandonar ya en ese momento el concurso? Poco tiempo veo yo...
No voy a comentar todas las actuaciones, todos los que estarán leyendo esto las han visto y opinado, solo me quedan unas últimas pinceladas. Creo que es injusto tratar a Gio de friky (cuando hemos sufrido a un Chikilicuatre y personajillos varios en nuestras selecciones) y sí, destrozó Satellite, pero a mí me encantó el paso de baile y ya soy fan total de la coreo (jamás pensé que podría decir esto de Paty); por favor, que le den una tila al cantante de DaIgual para la próxima gala, no soporto su intensidad al estilo Bisbal al cuadrado; y por último, queridas quinceañeras: sé que apoyareis a Auryn con todas vuestras carpetas y vuestras blackberrys (ya me temía que repetiríamos el error de D´Nash, lo tengo asumido), pero NO HARÍAN BUEN PAPEL EN EL FESTIVAL. Hoy hemos conocido que Blue representará a Reino Unido, creo que es una razón más que de peso para huir de una propuesta que no parecería más que una copia (y mala) de los que, aún sin escuchar el tema, ya son uno de los platos fuertes del Festival de este año.
¿Lo mejor? Que esto no ha hecho más que empezar...
viernes, 22 de mayo de 2009
Barbara Dex Award
¿Quién sucederá a nuestra querida Gisela, quien tuvo el dudoso honor de hacerse con el premio el año pasado? Repasemos el estilismo de este año, en el que afortunadamente no sólo ha habido mal gusto y fijémonos en los que a mi juicio fueron los mejores y los peores vestidos en Moscú. Hagan sus apuestas.
Los que acertaron

1. Francia
Para mi la más elegante de la noche, y con diferencia, fue Patricia Kaas. Francia este año no sólo ha vuelto al Top 10 (con mucho mérito, al igual de Reino Unido, ya que luchan con una hostilidad cada vez más evidente por parte del resto de los países en contra de los integrantes del Big Four) sino que ha dejado claro que los franceses siguen siendo los reyes de la elegancia. Fue la actuación más emocionante del Festival y ella emana glamour por cada poro de su piel. No es de extrañar el modelón negro, a la rodilla, con hombro descubierto tan propio de ella y de una actuación sobria y emocionante como pocas. Bravo por ella.

2. Reino Unido
Desde luego, el título de la preselección inglesa no pudo ser más acertado: “Your country needs to you”. No sólo Inglaterra entera (y el roba planos de Andrew Lloyd Webber) necesitaba a Jade, todos necesitábamos una voz como la suya con una de las baladas más bonitas y mejor interpretadas de los últimos años. Melosa, y con toque Disney, sí, pero estupenda. Ella iba con un vestido precioso. Es cierto que yo la hubiera vestido de largo, quizá le iba más al tema, pero ya sea por miedo a las escaleras o por lucir tipo eligió un vaporoso vestido corto de color crema que le sentaba perfectamente a ese tono de piel. Muy bien vestida y maquillada, Jade tenía pinta de ganadora.

3. Estonia.
Me hizo mucha gracia el comentario que leí en algún sitio en el que comparaban al grupo femenino con los productos Apple. Frías, elegantes y con buena ejecución, no está mal la comparación. Fue una de las puestas en escena que más me gustaron (las únicas, junto a Rusia, que les sacaron partido al movimiento de las pantallas, efecto que quedaba precioso cuando éstas descubrían al resto del grupo en la primera de las subidas de la canción). La indumentaria, todas ellas vestidas con modelos diferentes confeccionados con la misma tela azul brillante, encajaba perfectamente con el fondo y con lo que transmitía su canción. Derrocharon buen gusto.

4. Polonia.
Me dio pena que esta chica no pasara a la final. Es cierto que la canción no merecía mucho más reconocimiento, pero ello lo hizo francamente bien. Además de ser muy guapa (ahora que lo pienso eché de menos el comentario de “esta es la chica más guapa del festival” en la retransmisión) creo que iba correcta. El vestido (un modelo largo y vaporoso, con cola desde las muñecas al más puro estilo “Como las alas al viento” de La Más Grande) era justo el adecuado para una balada clásica. Quizá esa es la única pega: demasiado clásico para un escenario tan moderno, pero en la elegancia, con lo clásico siempre aciertas.

5. Malta.
Incluyo a Chiara en esta lista no porque me gustara especialmente el vestido, que no tiene más que una túnica negra con apliques de pedrería y mangas de seda (Dios mío, ¡a Rappel le tuvo que volver loco!) sino porque ella siempre va muy bien. No es especialmente agraciada (tampoco es fea, no seáis malos) y no tiene una buena figura atendiendo a los actuales cánones de belleza, pero no se disfraza ni trata de parecer lo que no es. Ella es honesta, con su cuerpo y con su estilo y eso ya es mucho (que se lo digan a Sara Montiel o Marujita Díaz).
Una mala noche la tiene cualquiera

1. Bulgaria
Para mí ellos son algo más que firmes candidatos al “Barbara Dex” de este año si tenemos en cuenta, claro está, que están participando en un concurso de canciones y no en la versión ópera-rock de Robin Hood. Desde que conocimos su candidatura, alucinamos con la voz desagradable y ese extraño flequillo del cantante, pero lo que no podíamos creer es que se presentaría en el escenario con la prima búlgara de Carmen de Mairena vestida de vampiresa hortera. Es, directamente, un insulto al buen gusto.

2. Suecia
Ella es rara, va de diva de ópera (cuando en realidad hace unas cosas algo desagradables) y parece no haber ido a una peluquería en su vida. Además se vistió un poco de Gallina Caponata, ¿no creéis? La sobrina sueca de Gunilla von Bismarck (no me digáis que no es clavaíta) llevaba un vestido que parecía prestado o caído del quinto piso. No se adaptaba a su cuerpo para nada, lo que hacía que en sus desplazamientos por el escenario el traje pareciera tener vida propia. Feo, feo.

3. Islandia
Johana, hija, fuiste una de las protagonistas de la noche y la vencedora moral del concurso (todo el mundo se esperaba lo de Noruega, pero la segunda posición de Islandia fue una sorpresa, no por desmerecida, sino por justa!), y ese primer plano con el que empezaste la actuación era impresionante. ¡Qué belleza! Pero claro, el plano se abría y allí estaba, sobre el fantástico fondo de estrellas de las pantallas: un horroroso vestido azul de volantes que si bien en el conjunto no cantaba del todo, si lo analizas bien es todo un disfraz. Esas chorreras que le caen de la manga, ¿alguien las entiende? El corte asimétrico de la cintura que la engorda 5 kilos por lo menos, esos volantes con plumas… en fin, cariño, que ni mi sobrina cuando se autodisfraza de princesa lleva semejante modelito. Menos mal que la increíble calidad musical de su actuación eclipsó todo lo demás.

4. Israel.
¿Alguien me dice, por favor, quien diseñó los trajes de Noa y Mira? Aun no entiendo el por qué una cosa tan barroca, ese híbrido estilístico mezcla de las novias de Drácula, el cabaret del los años 40 y lo gótico que nada le iba a un tema que contenía el mensaje más profundo de todo el Festival. Además, dificultaban sus desplazamientos, a menudo tenían que cogerse la cola de los vestidos para los giros y eso emborronaba un poco la poca coreografía que llevaban. Poco práctico además de dudoso gusto.

5. Rusia.
Esta chica directamente parece que no se vistió. Yo creo que ella estaba en la cama, enferma, la avisaron 5 minutos antes de la actuación y sólo tuvo tiempo de liarse en las sábanas. Además de ser la voz más desagradable de la final, el estilismo rollo hospital psiquiátrico convertía su actuación en las más difícil de digerir. Una pena, porque el juego con las pantallas, con su rostro multiplicado sufriendo un envejecimiento progresivo era muy apropiado para una canción dedicada a las madres. Suspenso para los rusos, que derrocharon tanto en el escenario que no tuvieron que ponerle a su representante.

6. Países Bajos.
Está bien, la canción es “Shine”, osea, “brillo”, pero no ya nos habíamos enterado todos en el primer estribillo, ¡no hace falta que todo sea reluciente en la actuación, que hartura! Venga purpurina, venga luces, venga lentejuelas. Años defendiendo que Eurovisión ya no es hortera y vienen éstos… jajajaja. Además, cuando pasas de una edad, ya no estás para ponerte ciertas cosas. Esos señores con esos trajes estaban frikis, lo siento por ellos porque me caen bien y porque el tema incluso tiene su rollo (me recuerda al Festival de toda la vida) y no puedes llevar a una higona semejante y vestirla de cabaretera dj. ¡Basta ya!

7. Finlandia.
Si miras la actuación de los Waldo’s People sin fijarte en lo que les rodea parece que estuvieras viendo el Festival del 91 o el 92. Ese estilismo del comienzo de Telecinco, por favor, ¡si parece que iba a aparecer Natalia Estrada e Ivonne Reyes a hacerle los coros! No puedo ni con los vestidos mini, ni la lentejuela mala, ni con el strass, qué queréis que os diga…
Me quedan algunos, entre ellos Soraya (de la que hay mucho que comentar), pero creo que merecen un post aparte.
Para votar por vuestro favorito/a al peor vestido de este año, podéis hacerlo en:
http://www.eurovisionhouse.nl/bdaward.php
lunes, 18 de mayo de 2009
Take me, shake me

Me alegro muchísimo de la victoria apoteósica (nunca en los 54 años de festival se había obtenido una puntuación semejante) de Noruega. Era la gran favorita desde que conocimos la canción y estoy de acuerdo con nuestro anodino comentarista: este chico tiene ángel. La canción es preciosa (a mi parecer de las más bonitas que se han alzado con el triunfo en los últimos años), él la interpreta en directo maravillosamente y la puesta en escena no es más ni menos que lo que la canción requería: contar una historia. Y lo rompió todo: la cuerda del violín, el marcador, la tradición de que nunca ganan dos hombres seguidos ¡y hasta el trofeo, que era de cristal y se lo cargaron al dejarlo en el suelo!
Bravo pues por Noruega, y suerte para el año que viene, porque a la hora de organizar el Festival el listón se lo han dejado bastante alto.
Fijaos que Festival lo escribo con mayúscula, porque así lo merece. Es el mejor programa de televisión que he visto en mi vida (¡y mira que me gustaba “El juego de la oca”, oye!) y de los mejores shows del planeta. Basta ya de poses progres forzadas e hipócritas: el festival de Eurovisión es el mayor acontecimiento musical del mundo y especialmente en los últimos años está demostrando gran calidad artística y musical tanto en sus canciones como en sus intérpretes, primeras figuras mundiales. Más quisieran Madonna, los Rolling Stones o cualquier estrella universal llevar semejante espectáculo. Bravo por Rusia, que nos ha regalado el mejor festival de todos los tiempos. Un escenario inimaginable, una tecnología de ensueño, una iluminación apoteósica y una calidad en el espectáculo envidiable. Tardarán mucho tiempo en irse las imágenes en nuestras retinas de ese comienzo con el Circo del Sol, la carrera de Dima Bilan llegando al escenario o las piscinas suspendidas de la cúpula del estadio. Vamos, que ahora mismito los americanos se tienen que tirar de los pelos pensando cómo podrán superarlo en las Oscar, los Emmy, los Globos de Oro, la Superbowl o cualquier americanada de estas.
¿Aún hay alguien que después de ver el Festival sigue opinando que es una cosa de freakys? ¿Es de freaky apreciar y disfrutar con el talento de toda Europa, con la riqueza multicultural y con canciones comerciales, sí, pero no por ellas de menor calidad? Sinceramente, me parece más freaky criticar y etiquetar un Festival que no ven desde que fueran las Azúcar Moreno.
Como en todos los concursos en los que uno participa tan activamente (y no es que uno sea parte de la organización ni nada de eso, ¡Dios me libre!, sólo hablo desde un fiel seguidor y eurofan confeso) hay partes de los resultados con los que estas de acuerdo, y partes con las que no. Eso es parte de esta anual aventura. Orgulloso estoy (y digo orgulloso porque cuando uno lleva meses conociendo a los artistas y siguiendo cada paso que dan previos al Festival, ya se siente uno un poco como Jesús Vázquez con los triunfitos) de los buenos resultados de Islandia y Reino Unido (¡no se puede cantar mejor y erizar más pelo por cm cuadrado de piel!), de las elegantes estonas y de la vuelta al top 10 de Francia (eso es elegancia y pisar un escenario). Me alegra de que la estupenda puesta en escena de mi adorado Sakis consiguiera para Grecia esa merecida séptima posición. También estoy aún sorprendido por el éxito de Azerbayán (con una buena participación pero con más éxito del que esperaba, ¡un tercer puesto con una tecno-rumba! Espero que no empiecen a decir que Melody lo hubiera hecho mejor, que ya los veo venir, porque no tiene nada que ver) y de Turquía (con el peor directo de la noche). Y por favor, que dejen de decir ya que Turquía siempre es una mala imitación de Shakira. Por Dios, seamos sensatos: ¡es Shakira la que imita los bailes, la sensualidad y los movimientos turcos! Años de tradición y cultura otomana, ¿y ahora resulta que se lo inventó una colombiana de voz engolada? Quizá la única decepción la de Israel, que para mi gusto pasó demasiado desapercibida con una de las canciones más bonitas y mejor interpretadas de este año. Bueno, la única decepción no, claro, aún no he hablado de nuestro flamante penúltimo puesto, pero esto bien se merece un punto y aparte.
“Soraya brilla en una actuación con fuerza y energía, pero La Noche es para mí no convence al público europeo”. Es un titular que resume lo que la prensa nacional e internacional ha dicho sobre la participación española de este año. 23 puntos y un 24º puesto (ocho puestos por debajo del innombrable freaky del año pasado). A menudo se confunde ser español y eurofan con creer o querer que España gane Eurovisión. Nada más lejos de la realidad. Los que seguimos y disfrutamos de este evento somos plenamente conscientes de que España NUNCA ganará Eurovisión por un sin fin de motivos. Es cierto que la extremeña nos devolvió este año esa chispa que hacía siglos que no sentíamos, pero no tanto por la calidad de su candidatura como por el trabajo realizado y el interés mostrado por el festival, nunca antes visto en ningún artista español. Yo nunca vi a Soraya como ganadora (a pesar de que en varias ocasiones estaba en lo más alto de las europredicciones). Sabía que el tema llegaba con años de retraso y tras ver los ensayos y las dos semifinales, estaba claro que su puesta en escena era insuficiente (¿la esperadísima sorpresa de la que hablaba era una simple tela y una cutre desaparición? Vamos, ni patrocinada por “Magia borrás”…). Pero sí que, objetivamente, pensaba que rozaría ese disputadísimo Top 10 (“del 10º al 15º quizá” sentencié después todas las actuaciones del sábado). No merecía, en absoluto, quedar por detrás de países como Albania, Croacia, Rumania o Alemania y mucho menos ser ninguneada de ese modo en la votaciones. Si me apuras, y tanto que se dijo que parecía más un tema turco que español, cantó mil veces mejor que Hadise. No se cumplió lo que decía su estribillo, la noche no fue para ella, pero sí lo que también decía en inglés, para que todos la entendieran: “take me, shake me”, osea, “cógeme y sacúdeme”. Y una fuerte sacudida es lo que recibió la pobre Poyeya en las votaciones. Pero que nadie se engañe, el fracaso no es de Soraya, sino de TVE y lo peor de todo es que es intencionado. A TVE no le importa nada el festival, a pesar de proporcionarle la nada desdeñable cifra de casi 6 millones de espectadores y colocarla cómo primera opción en las audiencias de un sábado por la noche. ¿Por qué entonces somos de los países que más dinero aportamos al Festival? ¿Por qué no se hacen claras de una vez esas cifras y la posición de nuestro ente público al respecto? Al fin y al cabo es dinero público, el de todos, y creo que merecemos una explicación. Si por no emitir el himno en la final de la Copa del Rey de la semana pasada rodaron cabezas, ¿por qué no se toman medidas en este caso? La UER nos sancionará (con una sanción económica, claro está, que pagaremos todos, insisto) el grave comportamiento que hemos tenido con las Semifinales (por no hablar del clarísimo tongo en nuestras votaciones de la 2º Semifinal); Alaska y todos los participantes del especial previsto para la tarde-noche de la final seguro que se embolsaron sus carísimos sueldos por no hacer absolutamente nada, ya que prefirieron emitir tenis cuando tienen un segundo canal y otro en la TDT exclusivamente de deporte (más dinero tirado a la basura) y aún no hay una posición clara al respecto. Esto ya es grave. Por favor, señores de TVE, ¿es esa la imagen que queremos dar al resto de Europa? ¿no es hora de replantearnos dejar el Festival hasta que no tengamos ganas de tomarlo en serio? Quizá (sigo pensando que es algo premeditado) estemos buscando hacer otro desplante al igual que con Eurojunior o el Eurodance (Rosa aún está con las mallas puesta pensando que iba a representarnos jajaja). Señores de TVE, por favor, déjennos la fiesta en paz.
lunes, 11 de mayo de 2009
Por fin, semana de Eurovisión

Como he dicho, una vez visto las dos rondas de ensayos, creo que se perfilan quienes son los verdaderos ganadores potenciales de este año. Aunque con los márgenes de incógnita que este año nos da la valoración de los jurados de los diferentes países, lo cual pone la cosa más calentita si cabe.
Para mi, los países que realmente se disputarán el primer puesto serán Noruega, Ucrania y Bosnia y los que darán gratas sorpresas colándose quizá en el top 5 Francia, Bosnia e Israel. Quizá Turquía de algo de guerra, pero con lo visto hasta ahora Hadise se tendría que poner mucho las pilas para ello. Respecto a nuestra Soraya, aunque sea nuestra mejor representante de la historia, cosa que deberíamos agradecerle el resto de nuestros días (espero que marque un antes y un después en nuestra participación) la veo del 6º al 10º puesto, Dios quiera que me equivoque. Tan sólo la salvaría que la sorpresa de la que llevamos semanas hablando nos deje a todos con la boca abierta y aprovechando el último puesto de actuación el golpe de efecto se reflejara en las votaciones escalando varias posiciones en la tabla (crucemos los dedos).
Estoy de acuerdo en que el problema de Noruega es que lleva demasiado tiempo proclamándose vencedora y eso ha “quemado”, por así decirlo, la canción. Además la actuación no sorprende nada, es la misma que hemos visto tropecientas veces en la preselección, pero seamos sensatos: la canción es una preciosidad, la canta estupendamente y el chico se come a la cámara. De sus ensayos, lo único que se le reprocha es que hace playback con el violín, algo que está contemplado en las normas del festival. Sí, puede repetirse el “fenómeno Perrelli”, ésa es quizá nuestra última esperanza.
La chica ucraniana me tiene de los nervios. No puedo con la canción, grita como una cosaca en algunas partes de la canción, no soporto su discurso anti-crisis oportunista total y la “máquina infernal” que tanto revuelo ha levantado no es para tanto. Pero será sin ninguna duda una de las actuaciones de la noche. La máquina lucirá perfectamente con la iluminación y la coreografía, con esos bailarines semi desnudos de cuerpos perfectos, es realmente impactante. Tenemos que asumirlo: nos pierde un numerito y una diva dando vueltas. Si le sumamos todos los apoyos que recibe siempre el país para mí que será la revelación de este año.

Nadie estaba de acuerdo con la elección del tema griego. Y es cierto que a principio no decía mucho, pero yo nunca dudé de las intenciones del gran Sakis. Vuelve al festival, y esta vez para ganar. ¿Acaso no lo hizo Dima Bilan y lo logró? Atención a Sakis, señores: está estupendo. Luce como nadie en el escenario, la coreografía tiene pasos atrevidos pero que él realiza estupendamente y el invento este de la pasarela multiusos sube considerablemente el nivel de su participación. Algo sencillo, pero efectista. Me encanta.

Lo de Bosnia no tiene más vuelta de hoja: todos los países de la zona balcánica estarán con ella y la canción es muy del gusto de las secundonas de Eurovisión (como Serbia otros años). Las armas de Francia e Israel son simples: el buen hacer y la elegancia sobre el escenario. Nadie lo puede negar y el jurado sabrá valorarlo. Cuestión de buen gusto.
lunes, 20 de abril de 2009
Israel

Israel decidió este año mandar al festival a su voz más internacional, Noa. Ella aceptó, pero con una condición: sólo asistiría si le acompañaba Mira Award, una estupenda cantante con la que ya había realizado algunas colaboraciones de origen palestino. Una decisión arriesgada y polémica para muchos, pero muy consecuente con la carrera de una artista como Noa, siempre dispuesta a poner su voz para llevar un mensaje de Paz al resto del mundo.
Por supuesto no faltan los que tachan de oportunista o efectista esta colaboración entre las dos artistas (que ya han declarado que irá más allá del festival), sin embargo, creo que el festival necesita de estos gestos llenos de intención. Donde se produce un encuentro entre culturas, es interesante que cada país, además de llevar sonidos y ritmos propios de su cultura (lo cual enriquece el nivel del festival), lance al mundo sus propios mensajes. El arte en general, y más particularmente la música, ha sido siempre como un gran altavoz por el que han podido hablar los millones de personas que no tienen voz para denunciar su situación y sus injusticias. ¿Por qué no hacerlo en el Festival de la Canción más importante del planeta?
Lo que está claro es que “There must be another way” o lo que es lo mismo, “Debe haber otra manera” es la canción con más mensaje del festival de este año (y de muchas ediciones). Un tema que aunque está lejos de lo puramente comercial y de estribillos pegadizos, nos trae una agradable melodía que combina los sonidos arábigos más tradicionales con otros más modernos. Con la perfecta combinación de las voces de Noa y Mira, capaces de llenar cualquier escenario y de transmitir todo el sentimiento impreso en cada palabra, y con esa letra que reivindica un futuro mejor y reclama trabajar duro para encontrar otro camino hacia la paz, consigue ser una canción simplemente maravillosa, de las que emociona. Es un lujo tenerla en el festival.
sábado, 18 de abril de 2009
Portugal


En la preselección nacional la canción fue la gran favorita del jurado y la segunda más votada por el televoto. La gran favorita, sin embargo, era la afamada Luciana Abreu quien recibió la máxima puntuación del televoto pero que el jurado relegó al cuarto puesto. También era una gran opción, pero estoy seguro de que los chicos de Flor de Lis nos envolverán en una atmósfera especial. Espero que pasen a la final, son unos dignos sucesores de Vania Fernandes.
jueves, 16 de abril de 2009
Francia

Declara que para ella participar en Eurovisión es una experiencia única. Es el concurso más grande del mundo, y está orgullosa de cantar en Moscú para defender a Francia. Le gustan los desafíos, dice. “Eurovisión es un concurso maravilloso, un espectáculo increíble al que acuden artistas de gran talento. Lo veo como un momento único para descubrir culturas diferentes en las canciones de todos mis vecinos europeos.” Afirma que no sabe si ganará, pero que quedará en un buen top seguro, porque su canción es universal y no tiene miedo al fracaso, después de 20 años de trabajo nada se puede estropear en una sola noche. No tiene miedo, pues, solo quiere cantar, porque cantar es su pasión. Define su canción como una canción de amor, con mucha fuerza, cuyo mensaje es que lo tenemos que hacer todo por amor, intentarlo todo para retener a la persona que queremos. Sabemos por ella misma que cantará sola, de cara al micrófono. Cree mucho en la canción y en el feeling que se establece con el público, por lo que no necesita ningún artificio. Y a juzgar por el video, es completamente cierto, a esta mujer no le hace falta nada más que su voz, su mirada, su sentimiento y esa sensibilidad para conectar, más allá de la pantalla, con los sentimientos más profundos.
Ésta es la páginal oficil de la candidatura francesa, con la canción traducida a varios idiomas (le resto un punto por no traducirla al castellano jeje)
www.patriciakaas.net/eurovision2009/
miércoles, 1 de abril de 2009
Los Rivales de Soraya
Y son muchos, por cierto, los que apuntan a la representante española, Soraya Arnelas, como una de las favoritas, a pesar de que entre las webs de apostantes (algunas de ellas con bastante buen ojo en años anteriores) sitúan a la diva extremeña en el décimo puesto.
A continuación, para aquellos que aún no hayáis escuchado nada del festival, resumo algunos de los países que lideran todas las encuestas y que serán un serio problema para que Soraya consiga el ansiado triunfo para España, justo cuando se cumplen cuarenta años de nuestra última victoria con el mítico “Vivo cantando” de Salomé:
NORUEGA – Alexander Rybak
Alexander Rybak, un joven de 22 años, autor, compositor e intérprete de la canción "Fairytale" (en español, “Cuento de Hadas”), es el auténtico favorito para ganar la próxima edición de Eurovisión. Es guapo, tiene una sonrisa irresistible y se come a la cámara. Además, este joven violinista nació en la antigua URSS, con lo que podemos decir que “jugará en casa”. Aparece en todas las quinielas y rankings gracias a una preciosa y pegadiza canción pop con marcadas pinceladas de la música tradicional noruega, toda una mezcla de tradición y modernidad muy del gusto del festival. Estoy seguro de que se meterá en el bolsillo al público y al jurado, por partes iguales. Eso sí, antes tendrá que pasar de la segunda semifinal.
ISLANDIA – Jóhanna Guðrún
“Is it true?” es el título de la propuesta islandesa, un país que nunca ha ganado el festival y que lo intenta con ganas desde hace tiempo. El hecho de que sea una balada le permitirá reunir los votos de quienes siempre apuestan por este tipo de canciones, pero también juega con el hándicap de que para muchos hay demasiadas este año. Canción preciosa, que nos recuerda por momentos a los grandes éxitos de Celine Dios, todos coinciden en que la "excelente voz" de Jóhanna (una de las más jóvenes de este año) es una de las principales bazas de la candidatura islandesa.
TURQUÍA – Hadise
"De todas las canciones que he escuchado sólo temo a la turca" dijo Soraya nada más enterarse de que iba a Moscú. Hadise ha conseguido colarse entre las favoritas con la canción "Dum Tek Tek", una canción con mucho ritmo y bastante pegadiza que esperamos que Hadise defienda con toda su fuerza, aunque muchos aseguran, no sin razón, que es demasiado similar a lo que acostumbra llevar Turquía a Eurovisión y ya le dio la victoria en el 2003.
GRECIA – Sakis Rouvas
Una carrera musical de casi veinte años, imagen publicitaria de primeras marcas, exitoso presentador de televisión (presentó el mismo festival en el 2005), auténtico sex symbol en muchos países europeos, portada de las revistas más prestigiosas y uno de los cantantes más conocidos de este país. Sakis Rouvas se presenta por segunda ocasión a Eurovisión, después de que en 2004 quedara tercero. Me da la sensación de que viene a quitarse esa “espinita clavada” y que hará todo lo que esté en su mano para llevarse el premio a casa en esta ocasión.
Por lo pronto, su tema "This is our night" vuelve a ser uno de los favoritos de este festival. La televisión griega se encargó de decidir en verano de 2008 que Rouvas sería su representante, mientras que el público eligió la canción que interpretaría en Moscú entre tres propuestas. Un sistema de elección bastante común este año. Como primer asalto tendrá que medir fuerzas con Noruega en la segunda semifinal.
FINLANDIA – Waldo’s People
Finlandia siempre lleva propuestas “diferentes”, e incluso lograron que por primera vez ganará el festival una canción Heavey. Aunque algunos la acusan de ser un tema bastante "simple" o demasiado comercial, lo cierto es que es una canción que se queda a la primera y su pegadizo estribillo ha logrado que "Lose Control" se convierta en la preferida de muchos. La canción está interpretada por una popular banda de música electrónica que lleva más de diez años en el mercado musical finés.
REINO UNIDO – Jade Ewen
Tras el "fracaso" de Reino Unido en las últimas ediciones de Eurovisión (siguiendo la suerte de los demás países del Big Four como Alemania y España), la BBC organizó recientemente un ambicioso programa para elegir a su representante en Moscú llamado "Tu país te necesita" (ojito al nombre jeje). De esta especie de "Factor X" salió elegida la cantante Jade Ewen, que acudirá a Rusia con la balada "My time", compuesta por Andrew Lloyd Webber (compositor de los más famosos musicales como "El fantasma de la ópera", "Evita", etc. y con un Oscar en su haber). Las malas lenguas dicen que el mismo Lloyd Webber está deseando a que le inviten formalmente a tocar el piano en Moscú. Jade tiene una voz prodigiosa y es una canción que gusta a todo el mundo. Quizá es “demasiado de musical”, con un toque Disney, pero contará con el favor del jurado seguro. Y ojito a su actuación, porque puede ser la sorpresa de la noche.
Por supuesto hay muchas más propuestas también interesantes, que también pueden dar alguna que otra sorpresa y personalmente tengo otras favoritas que sumaría a esta lista, pero de eso ya nos ocuparemos otro día.
lunes, 23 de marzo de 2009
Por dónde van los tiros

Al igual que en el mundo de la música nadie tiene la fórmula para que una canción triunfe (aunque Georgie Dann creyó tenerla durante varios veranos), nadie conoce el secreto para lograr el éxito de un tema o un artista en Eurovisión. Pero en más de 50 años de historia y observando las tendencias que marcan las anteriores ediciones algunas pistas sí que hay. Incluso existen algunos “recursos” a los que se recurren una y otra vez (porque son conocidos sus efectos positivos en las puntuaciones) y que hacen del festival, en momentos puntuales, algo previsible, familiar y tremendamente divertido. Algunos países se empeñan en probar una y otra vez con la misma fórmula, unas veces con más éxito que otras; mientras que otros intentan romper tendencia y marcar un nuevo camino (rara vez se consigue, pero los hay). Así, hay canciones que denominamos “festivaleras” (que siempre quedan bien exceptuando algún batacazo que otro, como el de Suecia del año pasado, incomprensible) y otras que, aunque no lo son tanto si reúnen una serie de factores que están dentro de los “eurotópicos”. Estos son algunos de ellos:
1. El estribillo.
La canción de cada país no puede durar más de tres minutos, por lo tanto el mensaje ha de ser claro y directo. El estribillo en una canción tan corta tiene más peso de lo normal, claro, más cuando intentas que la gente se quede con él hasta que llegue el momento de votar. A Massiel, por ejemplo le vino de perlas ese estribillo que lo podría cantar hasta un chino. Hay incluso canciones ganadoras que sólo son eso, estribillos, y que se te meten en la cabeza de una manera… reconocedme que el “Vivo Cantando” de Salomé será muy bonito y ganamos, y todo lo que quieras, pero pasado del minuto 1 es insoportable. Pues cada año hay alguna de ese tipo.
2. La subida de medio tono.
No hay nada más efectivo que la subida de medio tono en el último estribillo de la canción, dando así fuerza al final y encaminando la melodía hacia el impactante final (otra de las claves fundamentales de la que hablaremos más adelante). Este recurso es bastante común no sólo en el festival, sino en las canciones que suenan a diario en nuestros iPods, pero en Eurovisión es, a veces, casi imprescindible, siendo los suecos los maestros, por supuesto. Y es que Suecia, que siempre se ha tomado muy en serio esto del festival, es la que mayor números de “tópicos” ha mandado año tras año, algunos incluso me atrevería a decir que los impusieron ellos (durante años las canciones con ese “aire Abba” han sido éxito seguro) y lo cierto es que hasta la llegada de los países de Este más o menos les funcionaba.
3. El golpe de melena y/o golpe final.
Si eres rubia (nórdica, o sueca o de algún país de estos…) tienes una melena cuidada religiosamente para tu gran noche europea e incluyes en tu canción la subida de tono antes mencionada, entonces tu canción terminará en uno de esos “ta ta ta chán” que tanto gustan, al tiempo que giras la cabeza rápidamente y terminas mirando a cámara, manteniendo la mirada y con el pelo en la cara. Te has convertido en una de las reinas de la noche. Charlotte Nilsson (ahora Perrelli) lo sabía perfectamente y fue esto el empujón definitivo para que le diera el triunfo a Suecia con su "Take me to your heaven" en el 99.
4. El grito en el puente de la canción.
Después de una breve parte instrumental (entre el segundo estribillo y los bises y antes de la subida de tono), deja que el coro cante el estribillo y tú, como solista, escoge alguna parte de la letra, o una sola palabra para demostrar tu capacidad vocal. Si eres capaz de llegar tan alto en tus “gritos” que sólo los delfines puedan seguirte, dejarás a Europa con la boca abierta y se habrán saltado las venas de la garganta, pero estarás en el Top 5 fijo. El ejemplo más claro lo tenemos en nuestra Anabel Conde, que con una canción más que simple pero con su derroche de voz, estuvo sólo a un paso de traerse el festival a casa.
5. El minivestido brillante para ellas.
Ani Lorak y Charlotte Perrelli fueron el año pasado el máximo exponente de esta tendencia en la indumentaria femenina en el festival. Hasta tal punto, que las dos eligieron vestidos más que similares, ambos elaborados con cristales Swarovski (Nome digáis que no es divino!). Y nuestra Soraya, que es mu larga ella, se “inspiró” (por ser bueno) en ellas para el vestuario de su actuación en la final de nuestra preselección.
Lo que está claro es que en unos escenarios cada vez más impresionantes, con pantallones, iluminación y demás hay que destacar, y un buen modelazo es importante.

6. Enseñar torso para ellos.
Entre los chicos la cosa es más complicada. Aunque más de uno ha optado ya por el modelito de brillantes, como Verka Serduchka, representante de Ucrania en el 2007 (claro que más que él deberíamos decir ella, pero vestido cual bola de discoteca revolucionó y de qué manera el escenario) con excelente resultados, todo hay que decirlo (quedaron 2º), no es una opción viable para ellos. Es mejor lucir palmito, que también funciona. No olvidemos por un lado que estamos hablando del evento gay por excelencia y por otro, que son las chicas las que más votan, asi que lucir parte de una buena anatomía previamente currada en el gym puede reclutar a legiones de fans. El mismo Dima Bilan, vencedor el año pasado, incluyó el “descamise” en su cuidada puesta en escena y Sakis Rouvas, icono de la belleza griega que nos regaló estupendas imágenes dejándose arrancar la chaqueta por sus bailarinas y quedándose en una más que sugerente camiseta de tirantes, evidenciando su perfecto cuerpo. Otra opción es la de los bailarines, con cuerpos más trabajados y siempre dispuestos a lucir palmito.
7. Los "artefactos".
En los últimos años hemos visto casi de todo: desde la pista de hielo de Diman Bilan, hasta un libro gigantesco del que aparecía un enorme corazón de Kalomoira (la representante griega), pasando por la plataforma de varios niveles y juegos de luces de Ani Lorak, la vencedora para muchos del pasado festival. Bailarines saliendo del piano, antorchas, fuego, banderas, telas… todo vale para llamar la atención sobre un escenario en el que pasar desapercibido es la muerte. Mi pregunta es ¡¿cómo mandarán todos estos artilugios?! ¡¡Si nuestra Beth tuvo problemas en el aeropuerto sólo porque llebava un top metálico!!

8. El “hadicap”.
Tener algún “handicap” a la hora de subirse al escenario es algo que te aporta promoción gratis, y por lo tanto, tu canción juega con alguna ventaja. Por ejemplo, la victoria de Dana Internacional y su “Diva” estaba cantada, no sólo porque su “Diva” era pegadiza y festivalera a más no poder, sino porque representar a Israel siendo transexual tiene un morbo añadido.
Algo que sorprende aún mucho es la presencia de invidentes. Muchos han pasado por el festival, desde nuestro Serafín Zubiri (y dos veces, nada menos), hasta Diana Ghurtskaia, la representante de Georgia del año pasado. Cuentan con el favor del público, así de entrada, y algunos puntos lo suman por el mensaje de superación y de esfuerzo que transmiten a la audencia.
También tener algún kilo de más suele obtener buenos resultados. Es cierto, que tienen muy buenas voces, pero además están muy bien valoradas en cualquier competición artística. Rosa, Chiara (dos veces segunda posición para Malta), Vania Fernández (la mejor canción, con diferencia del año pasado) o Marija Serifovic, vencedora en 2007 con su físico particular, son algunos de estos ejemplos.

Soraya ya tiene su puesta en escena preparada, con sugerencias y reuniones con los eurofans, que estoy seguro, le habrán aconsejado bien. Sabemos que le acompañarán dos chicas a los coros y dos chicos como bailarines. Ya han empezado los ensayos y promete “algo nunca visto en Eurovisión”. Esperemos que le funcione, por primera vez en mucho tiempo, parece que vamos a competir, y eso para nosotros ya es mucho. La noche, Soraya, puede ser para ti.
viernes, 13 de marzo de 2009
¿Qué hubiera pasado si hubiera ido...?
Las principales páginas de Internet dedicadas al festival la daban ya como favorita al día siguiente de ser elegida y la prensa la denomina “
Ahora Soraya apostará por este proyecto al 100%, llevando “una puesta en escena que hará historia” (según sus propias palabras) y va a ganar. Ya es algo. El mismo título de la canción es toda una declaración de intenciones: “La noche es para mí”. Hace años (quizá desde nuestra Rosa) que España no va al festival con esa intención, sino más bien a cumplir, y ese es un buen punto de partida. Mi pregunta ahora es en qué medida podrá hacerlo, pues bien es sabido el poco apoyo que recibirá por parte de TVE. Muchos fueron los artistas con grandes proyectos para su actuación que ante el escaso apoyo de la organización se vieron obligados a hacer o que buenamente pudieron. Para empezar, por parte de TVE no habrá promoción. Se limitarán a publicar el video de la canción con subtítulos en inglés y en francés (¿por qué no en ruso, ya que este año es en Moscú y es el idioma de muchos, muchos países participantes?) y alguna otra cosilla en el canal internacional. Es insuficiente, me temo, cuando otras delegaciones ya han puesto en marcha toda una gira por Europa con el fin de promocionar a sus representantes y sus canciones. Quizá el gasto es excesivo. O quizá nunca nos tomaremos en serio esto del festival. Pero nuestra Soraya se ha tomado esto en serio, según parece, y ya ha anunciado actuaciones en Grecia, Reino Unido, Países Bajos, Turquía y Bélgica. Parece que eso de tener detrás a una discográfica potente (Vale Music) a la que le interesa que Soraya haga una buena actuación es un buen aval.
Pero vistas las actuaciones de la final de nuestra preselección, es inevitable y casi obligatorio pensar en qué papel hubiera hecho Melody, auque no sé si para eso deberíamos esperar a saber cuál es nuestro resultado el 16 de mayo. Pero todos los que nos reíamos y hacíamos chistes maliciosos contra “la gorilera abandonada” hemos de rendirnos ante la evidencia y reconocer que la sevillana es un animal en el escenario y hubiera sido una muy buena propuesta, con o sin Vivancos. Quizá Soraya es más internacional, pero precisamente porque Melody es más racial, “más nuestra”, hacía de ella una alternativa interesante, como consideró el mismo jurado al otorgarle la máxima puntuación. Además, ¿acaso no es este un festival de culturas?, ¿no estaría bien que nos representara una canción con nuestros rasgos más tradicionales como lo hacen otros países como Turquía, Grecia, Serbia, etc., etc.? Es cierto que las anteriores ocasiones en las que lo hemos intentado los resultados han sido pésimos (desde Conchita Bautista, nuestra primera representante que quedó en último lugar, hasta Son de Sol, el último intento “100% español”, pasando por Antonio Carbonel, Remedios Amaya, Peret y Eva Santamaría, entre otros), pero también es cierto que la propuesta de Melody es más moderna, más actual, y que la niña le imprime un carácter y una fuerza que los anteriores no llevaban. A Azúcar Moreno, por ejemplo, les funcionó y ahí está ese fabuloso 5º puesto, con fallo en el audio y todo.
No es que dude en el último momento de la buena elección de este año, estoy seguro de que si la puesta en escena es adecuada haremos un buen papel (aunque no ganaremos, eso ya lo puedo adelantar, que nadie se haga ilusiones) pero es que España siempre fue un país en el que dejamos pasar grandes oportunidades, y en nuestras preselecciones tenemos muchos ejemplos. He aquí algunos.
Corría el año 2001. TVE dejaba en manos del público la decisión de elegir a nuestro representante. Los candidatos actuaron en una gala súper hortera que ese año se presentaba bajo el título de “Eurocanción”, presentado por Mikel Herzog (no sé en qué momento nuestra televisión lo convirtió en uno de sus “expertos eurovisivos”, cuando tuvo una participación más que discreta en el festival con aquel meloso “Qué voy a hacer sin ti” que a un servidor, por supuesto, le encantaba). Aquel año elegimos a un jovencísimo David Civera, que con su simpatía y una canción más que pegadiza se hizo con el público (claro que si llegamos a saber que años más tarde nos atormentaría con el “Que la detengan” otro gallo hubiera cantado). No lo hizo mal el toledano a su paso por el festival, la archifamosa “Dile que la quiero” consiguió un honroso 6º lugar y se convirtió en la canción del verano. Además devolvió al festival la audiencia que necesitaba. Pero en esa misma gala de “Eurocanción” se presentaba una joven gaditana bajo el sobrenombre de Luna. Años más tarde cambiaría su nombre por Merche y se convertiría en una de las voces femeninas más importantes del panorama musical y todo un número uno de ventas. Presentaba “No me pidas más amor”, que meses más tarde y gracias a la ayuda de Gran Hermano y la poderosa Vale Music se convirtió en todo un “Hit” y no sólo en nuestro país. ¿Qué papel hubiera hecho Merche en el festival con su más que demostrada presencia, imagen y resolución sobre el escenario? Nunca lo sabremos.
Al año siguiente, rompiendo récords de audiencia, llegó a nuestras vidas uno de esos programas que nos cambió la vida.
Y pasó otro año, y lo volvimos a hacer. Pero en esta ocasión, me da que había otros sentimientos de por medio. Sentimientos regionales, para ser más exactos. Les explico: esa edición de OT la ganó Ainhoa, una elección más que justa en mi opinión, pero que fue muy polémica en su momento. Y en eso, el País Vasco tuvo mucho que ver, pusieron a su representante en lo más alto (a mi me ganó con su “Sobreviviré”). Pero claro, los vascos una vez conseguida la vistoria tampoco es que tuvieran demasiado interés en representar a España en Eurovisión. Los catalanes tampoco, la verdad, pero Beth, con su cuerpo menudo y sus rastas, caía mucho más simpática. Así que mandamos la mediocre “Dime” (canción que, no e spor nada, bordo en el “Singstar”), dejando una maravilla como era “Mi razón de vivir”, una canción a medio tiempo con subida de tono y final con “golpe de melena” tan del gusto festivalero y donde Ainhoa lucía esa voz tan maravillosa y personal que tiene.
Personal también era la voz de la catalana, pero los gallos en su directo impidieron que el resto de Europa lo apreciara.
Volvió la tercera edición de OT (última en TVE y por tanto, última vez que nuestro representante saliera de
En el 2005, sin las gallinas de los huevos de oro (OT), arrebatada por Telecinco, volvimos al horror de las galas (a ver si pensáis que lo de las galas espantosas es una novedad de este año, que va, llevan años ensañando hasta llegar al horror más absoluto). Era casi imposible sacar algo digno de esta preselección así que nos quedamos con, digamos, “la menos mala”. Son de Sol y su “Brujería” no hechizaron a nadie y se estrellaron de lo lindo en el festival. Visto esto, ¿no nos hubiera salido más a cuenta mandar a esas divertidísimas Supremas de Móstoles? No es que hubieran hecho historia en el festival, pero al menos habrían llamado más la atención con su simpatía, sus llamativos atuendos y una canción pegadiza y facilota y eso se hubiera notado en los resultados, fijo.
Pero sin duda, el peor año de las oportunidades perdidas, el año en el que peor lo pasamos fue el pasado, cuando una España sin cabeza y sin sentido decidió que ese actorcillo de comparsa (cuyo nombre, recordarán, prometí no volver a pronunciar) debía de hacer el más espantoso de los ridículos. La culpa, claro, es de TVE que puso en manos de MySpace el proceso de selección con un sistema con fallos y fraudes por todos lados. Ahora, que el títere de Buenafuente lo pagó y caro, y en su pecado llevó su condena. Abucheado en todos sus ensayos y ninguneado durante todo el festival, él mismo lo pasó fatal y se le notó más que hundido en su actuación, consciente de ser la única pieza sin encajar en uno de los mejores festivales (musicalmente hablando) de los últimos años. Lástima y vergüenza que se asociara aquel despropósito con los colores de mi país. Dejamos pasar ese año, como no, estupendas opciones como eran Coral o
Nunca sabremos si deberíamos habernos quedado con Melody, lo que sí sabemos es que este año al menos tenemos la seguridad de que mandamos algo bueno y podemos sentirnos orgullosos de nuestra representante. El top 10 lo tenemos seguro, y Soraya va a ganar, pero habrá que esperar al 16 de Mayo para saber si la noche será para España o no. Por ahí ya hablan de Barcelona 2010, personalmente creo que es mucho soñar. Pero soñar no cuesta nada.


