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domingo, 26 de febrero de 2012

Una larga alfombra... (II)

El Negro
El color de la elegancia sin duda, pero ¿apuesta segura? Diríamos que sí a juzgar por "las Anas": elegantísimas Anne Igartiburu y Ana Fernández. Ambas perfectas,  sin arriesgar,  en un clásico vestido de gala negro con falda ancha... 
Sin embargo el negro no es siempre una buena elección, ya que también es el color de la maldad, de la sombras, de los siniestro. Look perfecto para Carnaval, Halloween o una fiesta de pijama con las gemelas de Zapatero, pero que en la alfombra dan ganas de matarlas a escobazos.

Que Coixet tiene algunos problemas lo sabíamos todos, ¿pero que fueran tan evidentes en su atuendo? No me extraña que los espontáneos saltaran a escena cada vez que ella subía al escenario, es todo un foco de malas energías. Carolina, además de echarse 20 años encima y maquillarse con el retrovisor en el coche está para hacerle "Bang" en la cabeza como su propio apellido indica. ¡¿Y qué decir de Estrella?! Ella, que junto a Diana Navarro están a un paso de tatuarse las ondas al agua en la frente. Es como la versión flamenca de "Las brujas de Eastwick". Aburre más que su anuncio del Banco Sabadell. 

El "vestido personaje"
Conseguir un buen look no es sólo elegir vestido. El peinado, el maquillaje, los accesorios, los zapatos... todo tiene que acompañar y realzar el look elegido. Ayuda convertirte en alguien que normalmente no eres, el caso de Juana Acosta y Norma Ruiz (qué mona va esta chica siempre). Ambas como mujeres fatales, con vestidos que las convierten en mujeres interesantes (no digo que no lo sean), fuertes, femeninas... Maravillosas ambas, especialmente Juana con ese toque a lo Verónica Lake.
Las hay quienes consiguen el efecto "personaje" sin proponérselo realmente. Como este selecto grupo al que aquella noche no entendí pero que con el tiempo he descifrado que componen con su indumentaria el reparto perfecto de una versión fashion de "El sueño de una noche de verano", aunque provocaran mas de una pesadilla.
Melannie Griffindor (la veo en Harry Potter claramente), no podía ser menos, fue la peora de la noche. Ese look mezcla de madrastra/Drácula/Titania fue todo un desacierto por su parte. La pobre tiene peor gusto que destreza para el español. Aún tiene el valor de destacar que lo elige ella misma... Cariño, menos mal, si encima pagaras sería un delito. Seguro que lo hace, además, después de mezclar la ginebra con los tranquilizantes, porque sino no me lo explico. Esa tela, ese joyerío de Carrasquilla (le peor es que es bueno), y por supuesto, el paradigma del glamour: ¡¡esas flores de plástico del Chino del Carril de la Chupa pegadas en la parte baja de la falda!! Para que vinieran Los Pájaros de su elengantísima madre y se vengaran.
Pilar López de Ayala, además de rancia, también iba bastante rara. ¿Alguien entiende lo de la guirnalda dorada? La peluquera, ante tanto horror no pudo hacer otra cosa, claro...
Y genial Macarena Gómez, que no tiene bastante con parecerse cada vez mas a la novia de Chuqui, también le da por ponerse cosas raras. Este año, ella que es muy moderna y muy "off" (o eso cree ella), lleva trapos en pico. Mezcla de los 7 velos,  del Amor Brujo y de una Campanilla perdida el resultado es tan surrealista como cierto.

Una larga alfombra... I

Los días vuelan en el calendario y yo sin hacer los deberes... Así se me une una alfombra con otra, que esta misma noche llegan los Oscar y no hemos sacando punta a los modelitos de los Goya!!
Este año vamos a aprender la diferencia entre BIEN y MAL. Buscaremos aquellos elementos comunes que pueden hacer que tu estilismo sea un acierto o una desgracia.

El Blanco
El blanco puede convertirte en la protagonista de la noche. En una entrega de premios todo el mundo apostará por el negro, que estiliza y es siempre elegante, o por el rojo, que desata pasiones, si tu piel y tu figura te lo permiten tira de blanco y resplandece cual diosa griega. Como Verónica Echegui y Elena Anaya, que no solo luchaban por el premio a mejor protagonista, tambien lo hicieron por ser la mejor vestida de la noche y el resultado fue espectacular. Como ellas.


Pero el blanco, como cualquier color claro, también puede dar algunos problemas, sobre todo a quienes nos duele la vista el mal gusto. Puede ser ordinario hasta decir basta, hortera como pocos colores y dependiendo del tono de tu piel puede convertirte en una nueva "Novia Cadáver".


Ana Álvarez no solo lleva años (desde que la conocemos diría yo) llevándose el premio a la actriz más sosa y anodina del panorama patrio, el domingo también consiguió recodar en su mal gusto a la mismísma Victoria Abril. ¿Quién le dejó el traje, Loles León?
Leire de mis amores: no puedo defenderte ante tus detractores si me vas con esas pintas. ¡¡Eres un regalo de los chinos!! Ya que no pintabas nada en unos premios de cine y te cuelas por ser novia del buenorro que hizo de Paquirri (de cuyo nombre no haré ningún esfuerzo en acordarme), ¡¡no te vistas de paquetería! Parece que anuncias los "8 días de Oro" de El Corte Inglés, guapa. Ojo a la hojarasca dorada que luce en su falda, salida de cualquier taller de manualidades como claro ejemplo de su apoyo a los "Planes De Apertura de Centros escolares" y sus actividades extraescolares.
De Lucía Jiménez no me lo esperaba, fíjate. Suele ser discreta, pero siempre va mona. La idea quizá era buena, el estilo "Helénico" es una apuesta casi segura (Elena Anaya lleva dos aciertos), sin embargo a ella parece que se lo han hecho los del Belén de su Parroquia. La tela es de Zara Home y las medidas debieron de tomárselas a Teté Delagado, porque desde luego a ella no le hace justicia.


El vestido "estrella"

Siempre hay unos cuantos vestidos que destacan por su "espectacularidad". Querer ir de estrella y llamar la atención es una arma de doble filo. Si te sale bien te conviertes en la Reina del Baile, pero si el asunto no tiene la repuesta que esperabas el ridículo es doble.
Ellas, pese a su juventud, arriesgaron a ir de "estrellonas". Se trataba de la primera nominación para ambas, por lo que imagino que aprovecharon para ponerse aquel traje que siempre soñaron, lo mas espectacular que vieron, por si no se repite. Hablo de Michelle Jenner y Blanca Suárez, que brillaban con unas propuestas muy de Hollywood. Para mi guapas a rabiar. Michelle nos transporta a aquella maravillosa Penélope Cruz y su Versace de los Oscar que la convirtieron en un referente (que ella misma se cargaría años mas tarde). Y Blanca un poco "Noche de Fiesta", pero ¿acaso no lo era ésta?


Con las mismas intenciones tenemos claros ejemplos de como se pasa de "estrellona" a "estrellada" así, casi sin darte cuenta:


Belén Rueda, una de las decepciones de la noche, creo que estuvo completamente desafortunada en conjunto. Debido en gran parte un despeinado nada favorecedor (por mucho que sea tendencia en peluquería) y un modelo bonito pero que le sentaba como a Jorge Javier Vázquez un mono de lycra. Al verla en escena me dio la sensación de que iba disfrazada de Goldie Hawn en "La muerte os sienta tan bien".
De Victoria Abril los esperábamos, ¿ves? Ella sí hizo gala de su peculiar estilo, con un traje que parece hecho de tela de "focurit" esa tela aislante que ponían en nuestras aulas plástica.
Alba García, protagonista de "Verbo" no solo estaba irreconocible, sino además, disfrazada. No le cogió la medida a eso de "elige un vestidazo" y éste le pudo.

Continuará...

jueves, 6 de agosto de 2009

La lista

Que a los americanos les gusta más una lista y un ranking de esos más que a mi sobrina un bolso de Hanna Montana no es ninguna novedad. Pero alucino con la repercusión que tienen todas ellas a nivel mundial y hay quienes aseguran que estar en una de esas listas puede ser el trampolín que necesita tu carrera para subir al podium del "star system" (si la lista es positiva, claro) o hundirte en la más pura miseria (si la lista es en sentido negativo). Pues ahora es la glamurosa Vanity Fair la acaba de publicar su lista anual de los mejores vestidos en este 2009 y más de uno se ha quedado de piedra al ver nada más y nada menos que ¡¡cinco españoles!! en esta prestigiosa y exclusiva lista de los VIP que mejor eligen y lucen sus trapitos. Además la sorpresa se ha incrementado notablemente al comprobar como no eran ni Isabel Preysler, ni Nuria March, ni la infanta Elena, las tres muy prodigadas en este tipo de listas, pero de capa caída en los últimos años.

Que mi Penélope está en la cima de su carrera es algo obvio. Después de dos nominaciones a los Oscar y conseguirlo en esta última convirtiéndose así en la primera actriz española en recoger el más famoso galardón del planeta tiene ya su mérito. Pero el mérito es aún mayor cuando en ambas ocasiones ha sido la mejor vestida (y con diferencia) de la gala, la mayor pasarela de moda del mundo. Además con el estreno de la última película de Almodóvar (con la que aún sigue paseándose por ahí impecablemente vestida, pese a los rumores de embarazo y los robos de maletas) sigue demostrando que es una de las actrices del momento y de las estrellas mejor vestidas del mundo. Le pese a quien le pese. Armani, Chanel, Yves Saint Laurent y su amiga Goya (estoy seguro) la han ayudado a conseguirlo y a que los señores del Vanity se hayan rendido a la evidencia.

Si este año nadie se ha fijado en la infanta Elena, que tan buenos momentos nos ha regalado hace unos años (¡¡cuánto echamos de menos un Marichalar en la vida de la princesa!!), no sucede igual con su cuñada, doña Letizia, con "z". Para mi gusto está demasiado delgada, lo que le hace que a veces de la sensación de que el modelito "le puede" (le pasó mismamente con su vestido de boda) y va demasiado correcta, echo de menos un poco más de atrevimiento (moderado, pues una futura reina tampoco va a ir como Lady Gaga, claro), pero está claro que tiene gusto y combina a la perfección. Además, marca moda (no como su suegra que lleva 60 años con el mismo peinado) y un detalle que me encanta: ¡¡siempre lleva unos zapatos monísimos!!

La lista incluye un apartado de parejas y en ellas se han acordado de una de las más elegantes de nuestra piel de toro: Paloma Cuevas y Enrique Ponce. Sí, estamos de acuerdo en que lo mismo podrían liderar una lista de "los mejores vestidos del mundo" que otra de "los más sosos del planeta", pero elegancia tienen y ella va monísima hasta para comerse un Ferrero Rocher en el salón de su casa.

Antes de comentar la 5ª española incluída en la lista, he de hacer un inciso: otra de las categorías es la de "Primeras Damas" (yo creo que porque querían destacar a estas dos y no sabían dónde meterlas, porque vaya categoría...). En ella Carla Bruni y Michelle Obama van cogiditas de la mano, en diplomacia y en elegancia. Las dos van siempre perfectas y también van marcando tendencia allá por donde pisan. Sin embargo echo de menos a nuestra Sonsoles Espinosa, de la que soy fans, en plural. Es cierto que es mucho más discreta y casi no hace apariciones públicas (quizá por eso nunca aparece en ninguna de estas cosillas del papel couché), pero reivindico el estilazo sobrio y elegantísimo de nuestra primera dama.

Y para terminar, en la extraña categoría de "Original" que nadie sabe como tomársela, destacan el vestuario de ¡¡la Duquesa de Alba!! No sé como tomarlo, la verdad, aún estoy asimilándolo... Si fuera el "In Touch" o el "Qué me dices" pensaría sin dudarlo que se están cachodeando de la pobre Duquesa, pero viniendo del Vanity y de un país políticamente correctísimo e hipócrita como pocos no sé que pensar. El caso es que los volantes (que nunca se sabe con exactud si son parte del vestido o adorno de la silla de ruedas), los lunares, las flores, los extraños tocados y los modelitos aterradores de Vitorio & Lucchino le han valido a Doña Cayetana ser protagonista de una de las listas más esperadas y codiciadas. Pa mí que estos no han visto en su vida a María Jiménez...

miércoles, 25 de febrero de 2009


Cuentan las que han pasado la maravillosa experiencia de desfilar por la alfombra roja más famosa del planeta que los preparativos se parecen mucho a los del día de tu boda. Eliges el vestido con meses de antelación (a veces varios de ellos, por lo que pueda pasar en último momento, sino que se lo cuenten a nuestra Pe y sus problemas con la cremallera), las joyas que vas a lucir (la mayoría las presta Chopard, la debilidad joyera de Hollywood), el peinado, el maquillaje… El día de la ceremonia comienzan muy temprano, con los nervios a flor de piel, no hay que olvidar que tu imagen dará la vuelta al mundo. La ceremonia comienza por la tarde, aún con el sol sobre las colinas más famosas del planeta. Y no hay que olvidar que la procesión de estrellas es larga y el recorrido por la alfombra puede durar perfectamente una hora (es todo un evento por sí mismo, independientemente de la gala). Así que sobre mediodía han de estar bien acicaladas. Supongo, además, que para este momento tan especial la mayoría de ellas estarán rodeadas por sus amigos o familiares más próximos y por un grupo de estilistas (peluqueros, maquilladores…). Y con tanto tiempo, tendrán oportunidad de mirarse al espejo, digo yo. Pues parece que algunas o bien no se rodean de la gente adecuada o no tienen suficientes espejos en sus casas, porque eligen un estilismo para decirles eso de “nena, mejor no”. A ellas va dedicado el post de hoy.



Amy Adams
Dio su gran salto con “encantada” y este año sorprende con su fantástico papel de monja inocente en “La Duda”, junto a Meryl Streep. Es guapa, una de las estrellas emergentes de la industria, con una cabellera pelirroja envidiable. Sin embargo, se equivocó rotundamente en la elección del vestido. Este modelo de Carolina Herrera no le favorece para nada, con ese extraño velo saliendo del escote. Nena, te pasaremos el teléfono de Belén Rueda, que ella sí que sabe elegir las mejores piezas de la diseñadora venezolana, porque esta desde luego no lo es.



Beyoncé
Este es, sin lugar a dudas, el espanto de la noche. Un horripilante diseño de corte de sirena (que aunque esté de moda no sé porque se lo pone todo el mundo, aún sentándole fatal) en negro, con estampados en dorado. Vamos a ver, ¡¿la tela del estampado de dónde diablos la ha sacado?! Igual para forrar algún cojín y dar un roque kitch al salón podría estar bien, pero desde luego para un vestido NO. Con lo estupenda que lució después en su brillante actuación… (ver vídeo del post anterior).



Miley Circus
Mi favorita de esta edición es Miley Cirus. Fue una de las primeras celebridades en llegar al evento (y de hacer el ridículo) con un vestido que parece que ella pensaba que estaba sacado de un cuento de hadas con un diseño de pétalos en la falda y un escote de corazón. La muchacha, que son sus primeros Oscars y quiso impresionar, pero con tan mal gusto… Para empezar no es un modelo para una chica de 16 años. Y después, en lugar de pétalos ¡eso parecen conchas! Vamos, que me dicen que el vestido es un regalo de la Xunta de Galicia y me lo creo, vamos. Cariño, pero no lo tires, que igual para Carnaval…



Viola Davis
Tan breve como impresionante es su trabajo en “La Duda” y por ello estaba nominada esa noche. Su actuación es intachable (yo se lo hubiera dado a ella), pero su gusto no tanto. Evidentemente la elección del color del vestido debe estar condicionada por tu tono de piel. El dorado ya es hortera ya de por sí (además la tela parece un telón de club de carretera), pero si además eres de color, pues no resulta la mejor elección. Creía que eso quedó más que claro cuando vimos a Jennifer Hudson hace un par de años (oscarizada por “Dreamgirls”), pero parece que no todas tomaron nota. A ver si tomamos otras referencias, como Halle Berry, que ella sí que elije bien su estilismo.



Sofía Loren
No voy a hacer mucha sangre con esta señora, mito y leyenda viva. Está estupenda a sus ochenta y muchos años, pero ha de asumir que a esas edades hay cosas que una ya no debe ponerse. El escote, pues demasiado exagerado para ser elegante, los brazos es mejor no enseñarlos porque a ciertas edades las carnes cuelgan, es normal, pero eligir unos guantes-manga para disimularlo es un pegote que no hace más que acentuar el defecto. ¿Y esos volantes? ¡Si parece que va a cantar con Las Carlotas! ¡Qué comparación con Meryl Streep! estupenda como siempre con un traje muy bien elegido y que adapta perfectamente a su estilo, a su edad y a su físico.

En fin, será que el glamour no está al alcance de todos…

Bueno, pues ya han pasado los Oscars. Penélope, que al día siguiente asistió sin ningún atisbo de resaca al show de Oprah Winfrey dice que aún no se lo cree. Algunos tampoco se lo creen, nena, pero el calvo dorado es tuyo y has hecho historia. La ceremonia ha sido todo un éxito. La productora y la cadena decidieron que tenían que hacer algo para aumentar la audiencia (que había bajado considerablemente estos últimos años y después de un año de huelga de guionistas y en plena crisis, todo podía pasar) y hacer todo un espectáculo, más televisivo, al estilo de los Emmy (a ver si vamos aprendiendo y no es que copiemos a los americanos, es tener sentido del “show Business”). Para ello contaron con Hugh Jackman como maestro de ceremonias, que aunque poca gente lo sabe, además de ser Lobezno y “el hombre más sexy del planeta” según las encuestas es todo un showman y un excelente actor de musicales, en los que empezó su carrera. El resultado ha sido inmejorable: una de las mejores galas que se recuerdan desde Billy Cristal, con la mejor audiencia de la última década y todo un espectáculo para los sentidos. Un escenario enmarcado por una cortina de cristales Swarovski daban aún más brillo si cabe a las estrellas que se pasearon por el escenario del incombustible Kodak Theatre, remodelado para la ocasión, entre premios, sketchs y números musicales (no os perdáis el homenaje a los musicales que Jackman hace con Beyoncé, os lo dejo a continuación, es espectacular).


Personalmente saco varias conclusiones de esta edición de los Oscars, que aunque no lo parezca uno es muy reflexivo y de todo hay que sacar algo:
1. Que Hugh Jackman no es el hombre del momento, es EL HOMBRE, a secas je je.
2. Que Mickey Rourke se quedara sorprendentemente sin premio sirvió para que Sean Penn tuviera la ocasión de reivindicar el matrimonio homosexual y poner el punto que faltaba a la gala. ¿Y es cosa mia, o Rourke cada vez se parece más a Carmen de Mairena?
3. Que Beyoncé es la estrella de la Academia por excelencia, ¡cuentan con ella todos los años! Pero es que lo hace tan bien…
4. Que Hollywood adora a nuestra Pe. Todos los españoles que pueden contarlo de primera mano (amigos, familiares, periodistas…) coinciden en que es la chica del momento, querida por todos. Todas las estrellas la besan, la saludan y se alegran de cada uno de sus éxitos. ¡Hasta Kate Winslet (su eterna rival este año en casi todos los premios) lloró cuando Penélope se alzaba con la estatuilla! Qué tendrá Penélope que todo el mundo la adora.
5. Que Viola Davis se merecía el premio más que Penélope. Esta mujer, con tan sólo 7 minutos en “Doubt” (La Duda) logra una de las interpretaciones del año. ¿Pero quién ha dicho que los Oscars son sólo unos premios de interpretación?
6. ¡¡Que hay que ir al cine corriendo a ver “Slumdog Millionaire”!! Era previsible que arrasara, es la película revelación de la temporada y se lo ha llevado todo. Me da pena por “El curioso caso de Benjamin Button”, una película excepcional, maravillosa, que de no compartir edición con la película inglesa hubiera arrasado.
7. Que la madre de Penélope necesita implantes. Al abrazar a su hija se le vio unos huecos extraños en su dentadura… eso está mu feo en los Oscar, cariño.

Pero bueno, me estoy enrollando más de la cuenta y el lugar de un post esto va camino de convertirse en toda una biblia y después se me quejan mis lectores (que son tres jajaja). Vamos a lo que nos interesa realmente, porque además del mayor acontecimiento cinematográfico del año sabemos que los Oscar también es una pasarela de moda y de glamour. Quizá la mejor del mundo, por su repercusión. En general, parecen que todas las estrellas del celuloide se pusieron de acuerdo para transmitir una misma idea: estamos en crisis. Menos joyas, creaciones mucho menos arriesgadas que en anteriores ocasiones y poca variedad cromática (los distintos blancos y colores claros predominaron sobre otros colores). Hasta en las mangas parecen que han decidido ahorrar, ya que fue el “palabra de honor” el escote más repetido de la noche. Vayamos pues a hacer el repaso de la alfombra roja:


Penélope Cruz
Pese a quien pese (cuántas veces más tendré que utilizar esta expresión hablando de ella) nuestra Pe fue, de nuevo, la que más brilló en la gala. Mucho se ha hablado sobre el diseño y diseñador que escogería en esta ocasión tras deslumbrar al mundo entero con el Versace de hace dos años, con el asistió por vez primera como nominada por “Volver”. Apuestas, comentarios, opciones… pero nadie acertó, ni se acercó de lejos, ya que el espectacular vestido que Pe ha escogido para recoger la estatuilla ha sido de Balmain.
Se trata de una creación que la actriz había visto hace ocho años en una tienda y siempre soñó poder lucirlo. Sabía en el fondo que esta iba a ser su noche y decidió que era su oportunidad. Volvió a la tienda y ahí estaba, esperándola, para convertirla en toda una princesa del cine. Un modelo vintage de Alta Costura de Pierre Balmain de hace 60 años, de strapless, escote palabra de honor e cargado de incrustaciones de pedrería en blanco roto, vamos una delicia. Un vestido atemporal, eterno, con el que veremos las fotos dentro de 20 años y nos seguirá pareciendo maravilloso y con el que Pe, nuestra chica de Alcobendas, puso la nota de glamour y estilo a la alfombra roja.
Y no digo nada del Versace que lució después en la fiesta de Vanity Fair, con raja hasta la cintura. Junto a Jessica Biel, fueron las únicas que cambiaron el modelo para asistir a la fiesta. Ella puede.

Natalie Portman
Para mí, de las mejores de la noche. Porque arriesgó y ganó (es atrevido ir de este rosa, a esto sólo le gana Heidi Klum, que repitió con el rojo). Natalie Portman hizo su aparición en el evento con un modelo rosa de Rodarte con el lucía belleza como pocas pueden hacerlo. ¿Para cuando una tragedia griega protagonizada por ella? Cada vez que la veo de gala me viene a la cabeza.

Anne Hathaway
Además de ser la nueva novia de América (a los americanos les encanta estos apodos) este año obtuvo el reconocimiento de la industria por su papel en “La boda de Rachel”. Es de las actrices que siempre destaca en los eventos a los que asiste (está muy bien aconsejada) y en el más especial de los eventos no podía dejar pasar la oportunidad de ser una de las estrellas más relucientes. Literalmente. Este modelo de Armani Privée es una joya. Quizá por el tono de su piel yo hubiera elegido para ella un color algo más vivo, pero el blanco es acierto seguro y el traje es espectacular.

Marisa Tomei
Como ya os he contado el blanco fue el color más recurrente en los modelos en diferentes tonalidades. También lo escogió Marisa Tomei, en un tono más grisáceo, en este fantástico modelo de Versace Atelier con cola de sirena y cortes asimétricos. La única capaz de poner en peligro el Oscar de Pe según las encuestas lucía como en sus mejores momentos (como cuando recogió ese Oscar que ganó por error, ya que según los rumores en realidad no le pertenecía y se debió a una confusión del presentador jeje). Sea como sea la actriz, además de escoger últimamente muy bien sus trabajos, escogió muy bien el modelito, es uno de los más bonitos no sólo de esa noche, sino del año.

Kate Winslet
La otra gran protagonista de la noche. Que es actriz y buena se notó cuando puso la cara de sorprendida al escuchar su nombre para recoger la estatuilla. Nena, no disimules, ¡si estaba cantado y ya le tenías el hueco hecho en la estantería! La cosa es que esta chica cada vez me cae mejor, seporta muy bien con nuestra Pe y, a juzgar por sus mutuas felicitaciones y lágrimas de emoción, parece que incluso amigas. Este año Kate está fantástica, es su año y lo sabe, lo está aprovechando, mucho más delgada y más elegante. Personalmente me parece que no se saca todo el partido que podría y que siempre se echa unos cuantos años encima, pero su estilo es ese, sobrio y elegante. Nadie puede discutir que su modelo era muy adecuado para la velada, un diseño de Yves Saint Laurent en gris degradado y negro con un detalle en el lateral que he oído por ahí que “da la impresión de continuidad en una cascada de hojas”, ¡para mí eso es un trozo de mantilla! De cualquier modo, es un traje muy elegante.

Freida Pinto
Pues también sabíamos que “Slumdog Millionaire” sería el título más repetido en el show. Y una de sus protagonistas, Freida Pinto, la nueva chica de Hollywood y de Bollywood, se presentó enfundada en un modelo azul intenso de John Galliano. El modelo de un solo brazo con un detalle de encaje es precioso y hace que la tez aceitunada de la Pinto brille aún más. Un estilo que le va perfectamente, sabia elección.

Sarah Jessica Parker
También desfiló por la alfombra roja Sarah Jessica Parker. Ella, que sufre una mutación con su personaje de “Sexo en Nueva York” (ya no se sabe quién es quién) escogió un vestido de Christian Dior Couture para mostrar que ella sigue marcando tendencia. El peinado no es el que mejor le queda, pero la incluyo en mi lista, por innovar y mostrar la sofisticación de la mujer neoyorkina, como la inolvidable Carrie.


Jessica Biel
Guapa es un rato, y con este modelón de Prada de corte clásico parece una de las estrellas del Hollywood de los años 40. Un modelo muy apropiado para una gala donde al fin y al cabo se homenajea al cine. Para la fiesta posterior, también cambió el modelito, y la verdad es que elegir por uno de los dos es difícil, la combinación de oro y morado es estupenda.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Mejor no

Si en cualquier entrega de premios nos fijamos en aquellas actrices que relucen por su elengancia, también las hay que rechinan por todo lo contrario y, claro, los Goya no iban a ser menos. Fíjense sino en los modelitos que lucen las siguientes actrices, ejemplos claro de lo que NO deberían llevar ni a la boda de Farruquito.


El número uno de esta "moda sin sentido" es curiosamente la conductora de la Gala. Carmen Machi no descansará hasta que se quite de encima la cruz de su archiconocido personaje televisivo, pero creo que este modelito no le ayudará lo más mínimo. ¿Acaso no iría así las mismísima Aida a la boda del Jonathan? Menos mal que se cambió para comenzar la ceremonia, y aunque tampoco fue un ejemplo de glamour, al menos iba algo más discreta.


Querida Miriam: no pintas nada en los Goya, hace siglos que participaste en "Belle Epoque" y no aportas nada al cine español. ¿Que te invitan y quieres ir? me parece estupendo, pero al menos podrías intentar pasar desapercibida. ¡Si pareces que vas a representar a España en el certamen de Miss Universo!


Elvira Mínguez tiene el mérito de ser fiel a un estilo propio, y eso es parte también de la elegancia. Pero resulta que el estilo es feo hasta decir basta, y ni siquiera la personalidad lo salva. Claro, tampoco es que el macro bolso y los zapatos ayuden mucho.


Ains, me da pena por Malena. Es simpática, divertida, una actriz estuenda (estoy convencido de que algún día dará el campanazo y lejos de la comedia, fíjate) y ella lo intentó: eligió un modelo que parecía bonito y del color de temporada, ¡pero le sienta tan mal!



Clara Lago está creciendo, ¡y de qué manera! Tiene la edad y el físico para este modelazo, pero me parece más cercano a una noche discotequera que a "la gran noche del cine español".


Definitivamente no fue la noche del "clan Cruz", al que pertenece Goya Toledo. Si Penélope aunque elegante, no deslumbró y Mónica sigue con los problemas con su pelo, Goya estuvo a punto de hacerse con el triunfo de la noche. Y todo parecía apuntar a que así sería, hasta que pasó de un plano medio a un plano entero. Entonces, descubrimos cómo un detalle de una falda puede cargarse todo un modelón de alta costura. ¿Qué son esos pliegues? Si parece el telón del Liceo... Eso sí, destacar los pendientes en forma de tela de araña, eran monísimos.

¿La alfombra? Verde, de toda la vida.

Uff, tres días pasan ya de los Goya y yo sin hablar de ellos, ¡qué fuerte!

De la Gala y los premios para qué decir más: que Carmen Machi no estuvo mal, pero algo encorsetada en el guión (ella no es Aída, a ver si lo asumimos), que si la gala a veces se hace pesada, que si los presentadores deberían tener algo más de guión, que si "Camino" fue la gran vencedora de la noche (es una gran película y muy valiente, me alegro) y bla, bla, bla...

Pero lo que realmente nos interesa a todos es la alfombra, que en nuestros premios patrios resulta ser verde (por el wisky que patrocina, no por ser originales o por marcar estilo propio ni nada de eso, no se vayan a pensar que damos para tanto) y los modelitos o modelazos que la pisan. ¿Para algo más sirve una entrega de premios? Como dijo Belén Rueda esa misma noche: "los vestidos deberían venir sólos". Sí, yo tampoco sé muy bien qué quiso decir, pero me sirve de excelente excusa para resaltar las que, en mi opinión, fueron las que más deslumbraron en la antesala de la Gala:


En primer lugar, una deslumbrante Belén Rueda. Ésta le ha cogido el punto a su amiguísima Carolina Herrera y siempre va estupenda. Es un poco aburrido que siempre vaya de la misma diseñadora, la verdad, pero bueno, si el resultado es siempre como este, lo merece. El vestido es una obra de arte y ella estaba estupenda con ese color de piel y ese nuevo tono de rubio. Pa mí que quiere ser la Kidman española, pero nena, no te hace falta.


En segundo lugar Olivia Molina. Esta chica, que siempre pasa desapercibida (alguien sabe como vestía antes del domingo) ha conseguido con este modelazo (copiado de la mismísima nueva novia de América, Anne Hathaway, que lo llevó a los premios SAG a principio de mes) subir al podium del glamour. Espero que sea el comienzo de una gran amistad, Olivia.

En las entregas de premios siempre hay injusticias. Y no lo digo por el Goya a la Mejor Actriz, merecidímo reconocimiento al trabajo impecable de Carmen Elías, sino porque ella debería haber sido la gran protagonista de la noche. Porque se fue con el Goya en la mano, porque es una excelente actríz, porque es una pieza clave del éxito de la película y porque iba elegantísima con este vestido drapeado de seda y lo supo llevar como nadie (¡qué manera de subir las escaleras y de agradecer el premio!). Con los años, y aunque no me gusten las comparaciones, será algo así como una Helen Mirren española.



El cuarto lugar es de Aitana. Llegó tarde (estaba representando en el teatro la obra que comparte con su amiga Maribel Verdú) y no pudimos verla en el paseíllo de la alfombra, pero entregó un premio regalándonos a todos la oportunidad de verla. Y es que guapa, es un rato. Sencilla en los complementos (tan sólo dos pendientes, preciosos pero discretos) porque sabe que no necesita más adorno que el de su propia belleza. Comparto la afirmación de mi madre: "a mí es que los vestidos de volantillos de chico a grande, es que me encantan". No hay mejor manera de decirlo, ¡¡mi madre debería escribir para Vogue!!


Estoy de acuerdo en que no era la mejor noche de Penélope, aunque fue junto a Benicio del Toro la gran protagonista de la velada. No brillaba, como ella suele hacerlo, y por eso ocupa el quinto puesto. Pero a pesar de mostrar cierta dosis de cansancio, lució uno de los trajes más bonitos que se vieron en Madrid esa noche. Volvió a confiar en Channel, un modelito que ya usó en la fiesta posterior a los Globos de Oro. La crisis, que nos afecta a todos.


Con el sexto puesto seré breve, ya que me molesta muchísimo que sea para Mar Saura, pero es que tengo que rendirme ante la evidencia, estaba espectacular con este Versace (también copiado, por cierto, pues lo llevó Gisele Bundchen a una gala del Museo Metropolitano de Nueva York). Pero, ¿qué hace Mar Saura en los Goya? ¿Estaba nominada por su estupendo papel en "Escenas de matrimonio"?


La séptima plaza es para la sevillana más internacional (con permiso de las vírgenes Macarenas): Paz Vega. Evitilla me dijo que parecía un bombón, pero no lo parece querida, es que lo es. Ella también es fiel a su diseñador, Josep Font en este caso y me imagino que le habrá pedido algún modelito que disimule su tripita de embarazada. Josep, como buen maestro que es, lo ha conseguido, y no sólo eso, ha hecho de su musa toda una "pin up" adorable. Algunos dicen que ahora copia a Dita Von Teese, (esta chica qué poca personalidad tiene), pero al menos al menos se saca mucho más partido que cuando iba tras los pasos de Pe.



Y hay que hacer una mención especial a la presidenta de la Academia, Ángeles González Sinde. Y no por ser presidenta, sino porque se suponía que en esta edición de los Goya se rendiría un homenaje a la moda española y ella, cual abanderada de la causa, se enfundó en este estupendo diseño en negro y morado (uno de los colores de la temporada) firmado por Debota&Lomba, que es soso de cojones (claro, como ella, ahora que lo pienso), pero que tiene unos diseños estupendos. Del pelo no hablaremos, que bien merecería otro post, y no quiero estropearlo.